
Eso fue lo que el grandísimo cómico Ángel Martín logró el dimingo día 15 de Noviembre.
Mi primera vez en Barcelona, Mi primer monólogo de Ángel Martín, al que sigo y admiro desde sus primeros pasos en ese canal de tv llamado Paramount Comedy...
Y yo feliz, y nervioso, impaciente, esperando junto esas dos encantadoras chicas, Alba y Monica, que hicieron el favor de acojerme...
Llegamos e la puerta del Club Capitol, una cola enooorme que se perdía Ramblas abajo, pero nosotros (como buenos y morrudos representantes de la juventud actual) nos acoplamos a la cabecera de la cola y enseguida (tras una espera normal, vamos) entramos...
Buscamos nuestras entradas, fila sexta (¿dónde si no? Alba eres una artista pillando sitios) a menos de cuatro metros del escenario... mi butaca, justo en el pasillo central, alineáda a la perfección con la mesita y el micro que esperaban a ese pequeño gran ser humano que se disponñia a deleitarnos con su humor... ¡¡¡Iba a tenerle enfrente a escasos tres metros y medio!!!
Y las luces hacen mutis, pero no por el foro, y un foco cenital ilumina el punto exacto donde va a estar él... y en mi estómago nervios... Estruendo repentino de la musica del comedy zoo y... ¡¡¡Tachaaan!!! Ángel Martín irrumpe trotando en el escenario... Aplausos, la sala se viene abajo en aplausos, él saluda, sonrie, a mi ya me duelen las manos de aplaudir, pero no paramos... no podemos...
Es Ángel Martín y es enorme, lo merece... Él humildemente agradece los aplausos y pide disculpas por adelantado por si al final nos queda un regusto amargo, un sabor a poco... que grande es este hombre, que humildad... que poco creido se lo tiene cuando tendría todo el derecho del mundo a creerse lo que és.. porque si, es el mejor cómico de este país, el más grande y mejor stand up comediant (con perdón de su amigo y tambien admirado por mí Daniel Mateo) que ha dado y dará jamás este país...
y por fin da comienzo el festival de la risa... este hombre es un grande, quizas por ser el ultimo día de actuación se permitió salirse del texto (al menos eso dijo el) en un par de ocasioines en las que nos hizo interesantes revelaciones... Bromas nuevas, Bromas de su genial repertorio, bromas reformadas... risa, risa, risa,risa...
Este hombre está en forma, tanto fisica como humorísticamente hablando... Repoprteros, el Rey, el Papa, facebook (y las vacas verdes que dan leche de mercurio)... y más risas... Tantas que llegó un momento en que yo ya no podía respirar, me faltaba el aire de la risa bloqueada en mi garganta...
y en un pasaje de esos de transicion, en el que el auditorio está más o menos en silencio, estallé, liberé esa risa... de golpe... y me salio risa "malvada" como luego la calificó alguien. Durante un segundo , si hubiera mirado en mi dirección, creo que me habría visto, riendo, inclunado hacia el pasillo central, con medio cuerpo en él...
Una hora y quince minutos de risas constantes... Porque este hombre es enoorme, aunque le digan enano, de pequeño no tiene nada, bueno si, el ego... ¿He dicho ya que es super humilde?
Y terminó el monologo, aplausos, muchos más que antes, muchísimos más... Porque no nos había decepcionado... ¡Claro! Es Ángel Martín... es grande, es dios... ¿cómo nos iba a defraudar? y salimos de la sala, Alba y Monica para tratar de pillar un tren de regreso a sus casas, yo las acompañé hasta Plaza Catalunya (en la que por cierto hay 4 caballos ¿Verdad Alba?).
Regresé a la entrada del Capitol, donde la mayoría de la gente comentaba que posiblemente no sandría... Pero salió, muy amable a pesar de casi ser aplastado por una muchedumbre firmó entradas, papelitos... y llegó mi turno...
-¡Angel! ¿Me puedes firmar aquí por favor?
-Sí claro - dijo él, y le pasé el folio con su fotografía impresa. - ¡Ostia! Si te has hecho hasta cuadro!
-¡Hombre! ¡He venido desde Ciudad Real a verte! y ya que vengo...
-Vienes preparado jajaja - dijo él... Y firmó.
Muy amablemente, tengo que dar las gracias al chico que lo hizo, se prestó a sacarse una foto junto a mí, agarrandome de la cintura y yo poniendo mi mano en su espalda. Yo en la foto salgo para echarme de comer aparte, sudando del agobio y con las gafas caidas, el sonriendo... desde luego, es una foto con este grande y no me puedo quejar jajaja
Me quedé rondando cerca de el hasta que se despidió descendiendo al interior del club... Simplemente impresionante, verdaderamente inolvidable.
Y fui feliz...